jueves, 17 de septiembre de 2015

Córdoba.

  Casi ha terminado el verano, aunque yo haya celebrado su fin unas tres o cuatro veces. Ahora si que se acerca, es el último jueves que tendrá esta estación. Parece mentira que ya hayan pasado tres meses, aún puedo acordarme del último día de clase y eso que estoy a punto de empezar de nuevo.

  Esta mañana sentí el fresquito del viento dándome en la cara al atravesar la ventanilla del coche mientras recorría la carretera que cruza la huerta. Metida casi de lleno en la rutina, el día me tiene vagando por los recuerdos de mi verano. Otro verano repleto de grandes e inolvidables momentos, de anécdotas y de risas. Otro verano del que no me voy a olvidar.

  Llevo todo el día con una canción en la cabeza, no os diré el título de ella porque sería meter la nariz entre las cosas de otro. Pero os diré que esta canción es la culpable de que ahora me haya puesto otro disco que poco tiene que ver con ella pero que la ha acompañado en la banda sonora de mi verano.
Así que, entre palmas y guitarras…estoy en Córdoba de nuevo. Córdoba, ¡qué bonita es Córdoba!. Fue la primera ciudad que visité. No puedo decir todo de ella porque me pasaría escribiendo toda la noche y no me leeríais en absoluto pero…
Amé sus calles, el blanco mezclado con los amarillos y azules, el que pareciera una especie de pueblecito, tan sencilla. Sus músicos, cargados de instrumentos, y todas sus bailarinas, con sus distintos trajes, que inundaban las calles cada mañana o tarde. Su Noche Blanca, que espetó las calles de gente y dejó correr el sentío, el duende y el arte hasta el amanecer del día siguiente.

Pero lo que más amé fue una voz, en el silencio de una de las noches, que cantó hasta que nos quedamos dormidas, una de las canciones más importantes de mi vida.

  Os dejo fotos de La Mezquita, a la que había tenido ganas de ir desde hace años y la cual me encantó. Para mí el color que la define es el rojizo y me parece que estas fotos (¡Gracias Miguel!), que mezclan las oscuridad con el rojo, definen muy bien como me sentí entre los muros de esta.












Fotos: La Saeta,Miguel Ormartz.





María Alemán.

sábado, 18 de abril de 2015

·¿Hay alguien ahí?

         Ayer estaba sentada en una butaca de una sala de cine cuando una de mis amigas le dijo a una amiga suya: “¿Sabes? Ella también tiene un blog. Un blog de moda.”
Entonces me paré a pensar y me di cuenta de mi adorado blog parece estar abandonado. 
Es irónico que lo esté porque cuando menos he escrito en él ha sido el periodo de tiempo en el que más cosas, relacionadas con la moda y mis verdaderas inquietudes, he estado haciendo.

    Una sala de cine. En esa sala de cine se proyectaba la nueva película de una de mis actrices favoritas de todos los tiempos y más. Resulta que, además, es la primera actriz para la que he confeccionado algo, gran privilegio el mío.
Y es que como lees…He estado trabajando entre actores y actrices, cámaras, técnicos de sonido, de luces…desde  hace un año. 
He ido, voy e iré de la mano de un gran director que aún está por explotar y descubrir. Muero de ganas de que todos entiendan y vean la grandeza que yo veo en él. Y me paro en él porque es necesario e imprescindible para poder contarte que con su ayuda he encontrado del todo mi camino. Fue el primero en darme todo el apoyo que necesitaba en cuanto al diseño de vestuario y, además, su fe en mi de cara a sus nuevos proyectos me hace coger impulso y soñar grande.

Entonces…si. Resulta que soy diseñadora de vestuario. 
Todo empezó, eso, hace como un año con un corto que aún está en postproducción pero que algún día saldrá a la luz. Como todo lo primero que se hace tiene mucho en qué mejorar, hablando desde mi posición en vestuario, pero aún así hay historias bonitas que contar detrás de dos prendas que usé. Ojalá que te las pueda contar pronto.

Después de “Crisálida”, que así es como se llama el corto, vino “Mandarinas”…la película. Si, ahí estuve y estoy peleando con los despistados actores que me han tocado para intentar que no se escape ni un solo detalle de todo lo que tenía en mente. Tarea difícil que al final va llegando a buen puerto. Esta vez el equipo es diferente y trabajo a las órdenes de una directora que pone todo su empeño e ilusión en su proyecto. Es bonito ver el esfuerzo. Vuelvo a repetir, te la enseñaré pronto.

Y ahora…Ahora te voy a hablar de “Salvaje”. “Salvaje” es el cortometraje donde ha actuado la actriz que te he nombrado al principio de este texto. “Salvaje” me regaló ilusión desde que leí el relato “La mujer que llegaba a las seis” de García Márquez que es en lo que está basado.
Luego, mi director, me pasó sus guiones (literario y técnico) y me dejó soñar con las imágenes que veía en su cabeza a la misma vez que él lo hacía. Entonces decidió pedir y yo acepté sus peticiones que daban cabida a mi libre interpretación y…creé. Fue la mayor aventura y el mayor reto de mi vida profesional hasta el momento. 

Esto lo verás en cuanto se pueda y te contaré hasta el último de los detalles. Por ahora, para no aburrirte más, te dejo con el teaser.



Teaser Salvaje from Javier Caballero on Vimeo.






María Alemán.